"El avance de cada país, está claro, no se correlaciona con un
antes
ayudas, sino más bien de políticas aplicadas por cada país en cada
momento y de aprovechamiento del capital endógeno en los términos
de Solow.
Para comprobar el anterior aserto basta ver la evolución de la
convergencia a lo largo de los cuarenta años que van desde 1960
hasta 2000, recogida en la figura 1. En 1960, cuando España no
pertenecía a la CEE, el PIB per cápita, en términos de PPC, era igual
al 57,2% del PIB medio de los países de la Unión Europea de los
y un después de su entrada en la UE. No es una cuestión deQuince
per cápita creció al ritmo del 12,02% anual mientras que el de la hoy
EU-15 lo hacía al 9,75%.
El referido mayor crecimiento español hizo que en 1975 el PIB
per cápita de España subiera al 77,7% de la media de los Quince.
¿A qué se debió esta fuerte mejora? Pues, sencillamente al Plan
de Estabilización y las medidas ulteriores, que pusieron remedio a la
crítica situación a que habían conducido las previas políticas
autárquicas. En cambio, entre 1975 y 1986, hubo una caída relativa
del 77,7 al 69,8 por 100 por toda una serie de situaciones
relacionadas con los choques petroleros, el proceso inflacionista, etc.
En cambio desde 1986, ingreso de España en la CE, todo empezó a
mejorar hasta 1991. Para entrar luego en un fuerte deterioro hasta
1994 (recesión del Golfo, etc.).
En cualquier caso, no se aprecia una correlación estricta entre
fondos comunitarios recibidos y crecimiento. Lo cual no quiere decir
que las ayudas comunitarias, recibidas desde la entrada de España en
la UE, no se hayan empleados útilmente, y que no hayan servido para
. Y entre 1960 y 1975, sin ninguna ayuda comunitaria, ese PIB18
financiar proyectos importantes (carreteras, ferrocarriles, colectores,
depuradoras, etc.) en las regiones que se han beneficiado de los
fondos estructurales.
Pero, insistimos, no existe una relación directa entre las
ayudas recibidas por cada región y el desarrollo de la misma medido
por el crecimiento de su PIB per cápita. En ese sentido, deberían
buscarse algunas explicaciones.
Para empezar, los fondos estructurales se otorgan basándose
en proyectos que la región está dispuesta a emprender. Disposición,
que depende de la creatividad de la propia Comunidad Autónoma de
que se trate y de los propios recursos en capital humano y en
tecnología disponibles, que varían mucho de una región a otra.
Al respecto, en el cuadro 5, se contemplan las seis regiones
menos desarrolladas en 1999, con el importe de los fondos
estructurales y de cohesión que recibieron cada una desde 1991
hasta 1999. Los importes globales van desde 5.590 millones de euros
para Andalucía, hasta 893 millones para Murcia.
Si se tiene en cuenta la población de las distintas regiones, se
observa que las ayudas por habitante, varían considerablemente;
desde 694 euros para Castilla-La Mancha, hasta 1.498 para
Extremadura, pasando por 1.095 para Asturias.
19
CUADRO 5:
FONDOS COMUNITARIOS Y CRECIMIENTO DEL PIB PER CAPITA POR REGIONES
CC.AA. Habitantes
Fondos
Recibidos Per PIB per capita (PPC)
1998 1991-99(1) capita '% UE-15 Variación (%)
(miles) (Meuros) (euros) 1991 1999 anual total
Andalucía............. 7.258 5.590 770 54,27 55,01 0,17 1,36
Asturias ................ 1.080 1.183 1.095 66,48 65,34 -0,22 -1,71
Castilla-La Mancha . 1.720 1.994 694 62,70 63,25 0,11 0,88
Extremadura ......... 1.069 1.602 1.498 50,34 54,60 1,02 8,46
Galicia .................. 2.724 3.479 1.277 65,27 67,11 0,35 2,82
Murcia .................. 1.119 893 798 66,89 65,11 -0,34 -2,66
(1) Transferencias de fondos estructurales y Fondo de Cohesión por regiones. Flujos
anuales 1991-2000.
Fuente: Banco de España. Cuentas Financieras de la Economía Española 2001 y Renta
Nacional de España y su distribución provincial, Fundación BBVA.
Por otro lado, en el propio cuadro 5 aparece el PIB per cápita de
cada región en porcentaje del PIB per cápita de la Comunidad, que,
como venimos indicando, es el indicador elegido para cuantificar la
convergencia real de cada región con la UE-15. En el período
considerado, cuatro de estas regiones han mejorado su convergencia
(ciertamente no mucho, excepto Extremadura), y dos (Asturias y
Murcia) la han empeorado.
En orden de mejor a peor, encabeza la lista Extremadura, cuyo
PIB per cápita relativo ha avanzado un 8,46% en los ocho años.
Ocupando Murcia el último lugar, relativo a haber retrocedido su PIB
per cápita un 2,66% en el mismo período. Bien es verdad que Murcia
se hallaba cerca de 16 puntos por encima de Extremadura al
comienzo de ese proceso, no pudiendo ignorarse que no es más fácil
crecer cuando se está abajo que en la cima.
Claro es que también cabe decir que las regiones que más
fondos comunitarios han recibido, estarían peor si no los hubieran
percibido. Pero está claro que hasta cierto punto ha habido un efecto
adormecedor".
Ramón Tamames "La ampliación comunitaria y sus posibles consecuencias para España"
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