La idea que sostiene Tamames es un capítulo específico de la idea común al pensamiento económico anglosajón (neoliberal o neoconservador), sobre todo, que considera la libre competencia como el único estímulo de las capacidades de los individuos y sociedades para progresar (el subsidio de desempleo desmotiva la búsqueda de un nuevo trabajo, las empresas públicas no son competitivas "per se", los funcionarios no están motivados, el comunismo ha fracasado...) y proscribe, por tanto, la intervención del Estado en la economía.
La crítica que se puede hacer a este principio, como elemento rector de la vida económica y social, es que deja de lado otros principios que hacen el planeta relativamente habitable y tratan de evitar el regreso a la ley del más fuerte: la solidaridad con los individuos, grupos o países necesitados (la fortuna es mudable y eso vale para individuos, como nos dice la experiencia, y para países como nos enseña la historia), la equidad, la paz social ... Lo que no impide admitir que, efectivamente, la competencia sea saludable; por eso, nuestra Constitución define a España como un Estado social y democrático de derecho. Es decir, defiende la propiedad privada y el libre mercado, pero protege a los individuos con medidas sociales.
Bajando de los principios a la práctica, la idea de Tamames sobre la que me pides opinión, me parece una afirmación gratuita, una hipótesis, en todo caso, que habría que demostrar en sectores y sitios concretos. Hay factores físicos, históricos y humanos -el nivel cultural, el buen o mal gobierno- que pesan bastante más que las ayudas en el camino al desarrollo. Resulta, por ejemplo, que la agricultura española -tan protegida como la francesa- es extraordinariamente competitiva en muchas regiones, entre ellas la subvencionada Andalucía; los empresarios del textil que exportan a todo el mundo (INDITEX con ZARA) son gallegos, las fragatas militares españolas se venden mejor que las de países industrialmente más potentes, se acaba de firmar un convenio con Arabia Saudí para construirles el AVE... Pasa como con las personas, puede que algunos se conformen con cobrar el paro y no se molesten en buscar trabajo, pero la inmensa mayoría se prepara concienzudamente y busca trabajo donde lo haya.
Patricio de Blas
Historiador
No hay comentarios:
Publicar un comentario